miércoles, 8 de octubre de 2014

Modelos históricos de Sistema Solar: Teorías Geocéntrica y Heliocéntrica

La preocupación por la ordenación del sistema solar ha dado muchos años de observaciones, estudios y debates. A lo largo de la historia, las dos teorías más populares han sido: el geocentrismo, desarrollado por el astrónomo griego Claudio Ptolomeo, y la teoría heliocéntrica, formulada por Nicolás Copérnico. Echa un vistazo a las características de cada una de estas teorías. 

Teoría Geocéntrica
 El modelo geocéntrico, también llamado el sistema de Ptolomeo, fue desarrollado por el astrónomo griego Claudio Ptolomeo en la era cristiana e incluido dentro de su libro Almagesto. Según esta teoría, la Tierra es el centro del sistema solar y las otras estrellas orbitan a su alrededor. Las estrellas estaban fijas en esferas concéntricas que giraban a velocidades diferentes.
Ptolomeo afirmó que el Sol, la Luna y los planetas giraban alrededor de la Tierra en el siguiente orden: Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno. El geocentrismo fue defendido por la Iglesia Católica pues presentaba aspectos de pasajes bíblicos. Sin embargo, después de catorce siglos, la teoría geocéntrica fue cuestionada por Copérnico, que desarrolló una estructura de otro sistema solar, el heliocentrismo. 

Teoría Heliocéntrica
 Heliocentrismo es un modelo teórico del sistema solar desarrollado por el matemático y astrónomo polaco Nicolás Copérnico (1473-1543). Según Copérnico, la Tierra y otros planetas se mueven alrededor de un punto cercano al Sol, que es el verdadero centro del sistema solar. La sucesión de días y noches es una consecuencia de la rotación de la Tierra sobre su eje. El modelo, también llamado el sistema de Copérnico, no fue aceptada por la Iglesia Católica que abrazó la teoría del geocentrismo elaborada por Ptolomeo. 

La teoría heliocéntrica fue mejorada y probada por GalileoKepler e Isaac Newton. En la actualidad es la más aceptada entre la comunidad científica.


domingo, 21 de septiembre de 2014

Cartografía e Historia

Cartografía

Es la técnica que tiene por objeto la realización de mapas. Para llevar a cabo esta tarea, el cartógrafo debe hacer frente a una serie de problemas:

Localizar los puntos o las áreas a cartografiar. Para ello se usan la red geográfica y las coordenadas geográficas.

Obtener los datos. Para ello actualmente se usan la fotografía aérea y las imágenes de los satélites.

Convertir una superficie esférica (la real, la Tierra) en otra plana (la representación, el mapa). Para ello se utilizan diversos sistemas de proyección que, en una u otra medidad, deforman los contornos o falsifican las superficies.

- Mantener una proporción generalizable entre la realidad y el mapa, lo qu se consigue a través de la escala.

- Editar y publicar los datos obtenidos. Para ello, entre otras muchas técnicas, se utilizan las curvas de nivel, los signos convencionales y la leyenda.

Historia de la cartografía


 
La cartografía actual tiene su origen en Grecia. Allí, conjugando informaciones de viajeros con avances científicos diversos (intuición de la esfericidad de la Tierra, medición exacta de la Tierra de Eratóstenes, determinación de meridianos y paralelos, primer sistema de proyección), se lleva a cabo una representación cartográfica, que culmina en la Geografía de Ptolomeo, base de todos los mapas durante quince siglos.
El estancamiento cartográfico que siguió a la obra de Ptolomeo comenzará a ser superado con la elaboración de portulanos, consecuencia del descubrimiento de la brújula. No obstante, estos mapas destacan por su carácter fundamentalmente práctico y no suponen ningún avance científico con respecto a la cartografía griega.
Será a partir de los descubrimientos geográficos de portugueses y españoles cuando la cartografía experimente de nuevo cambios sustanciales. El elenco de cartógrafos de estos tiempos es muy numeroso (Juan de la Cosa, Ortelius, Desceliers...), aunque por encima de todos destaca, debido a las repercusiones de su trabajo, Mercator, creador del sistema de proyección que lleva su nombre, vigente incluso en la actualidad cuando la fotografía aérea y las imágenes de satélite han terminado por modificar la cartografía tradicional.

Con posterioridad a esta época, el avance cartográfico ha sido impresionante.
Lo podemos resumir, a grandes rasgos, en los siguientes puntos:
En el siglo XVII, el reloj de péndulo y el sextante permiten corregir los errores de longitud y latitud.
Durante el siglo XVIII, se consigue por primera vez una representación exacta de la tierra (esfera achatada por los polos).
En la actualidad se ha iniciado, generalizado y establecido el uso de la fotografía aérea y de las imágenes de satélite.